jueves, 28 de enero de 2010

TRASLADO DE LA VIRGEN 2005

Para cualquier rociero, pero especialmente para los almonteños, el traslado de su Virgen del Rocio cada siete años es una de las cosas más emotivas y casi podria decir la más importante en cuanto a su Virgen se refiere.
En Agosto de cada siete años, en el Rocio Chico que siempre és el 18 y 19 de agosto, caiga como caiga, los Almonteños saltan la Reja, ésta vez al mediodia, para sacar en unas andas de madera, que poco tienen que ver con la ostentación de las que portan cada rocio cuando la sacan a la calle vestida de Reina, y con la Señora vestida de Pastora, a mi modo de ver una manera más humana de contemplarla, más cercana y más real, para mi es aún mucho más guapa vestida así, al menos a mi me llega más aún si cabe.
Durante todo el dia, sin parar, la va paseando por una aldea decorada con grandes columnas hechas de papel, como si fuera un pasillo que recorre todo el pueblo, con un calor impresionante y en todo momento rodeada de fieles que no podemos dejar de estar a su lado en esa cita cada siete años, hasta que llega el anochecer y entonces se le coloca encima una especie de capa, que le cubre completamente de pies a cabeza, para seguir trasladándola por el camino polvoriento, entre los pinos que llegan del Rocio a Almonte. Toda una noche de camino con ella a cuestas, a oscuras, dónde los peregrinos la acompañamos en silencio, por el cansancio y lo duro de caminar en aquellas arenas, de noche, y con la polvareda que levanta la multitud que la acompañamos, un silencio sólo roto con alguna que otra sevillana espontánea y auténtica en alguna de las pequeñas paradas que se hacen.
Y cuando amanece y se llega a Almonte, un estruendo de salvas producidos por las escopetas de los cazadores almonteños, la reciben con la alegria de saber que durante casi un año, hasta unos dias antes de la romeria del siguiente, van a tener a su Madre, junto a ellos, en la Iglesia almonteña que durante ese tiempo está engalanada, como todo el pueblo, con ese mismo pasillo de columnas de papel con el que la despidieron en la aldea.
Tuve la suerte de vivir el último Traslado de una manera muy intensa y bonita a la ida hasta Almonte, compartiendo unos dias en nuestra casa de Hermandad, muy bonitos, con juerguitas incluidas, risas y el espíritu de vivir por primera vez algo que apriori sabiamos que iba a ser emocionante, con mi Amparito y Angel, gente de Pamplona, Fitero, con Marivi y Mamen, con Mª Carmen San Gil, Juan Barrera, Blanca y su sobrina, Juan Rafaél, su mujer y su niño Curro, y como cada Rocio Chico, con mi hija Mónica que ése año, tenia muchas razones para volver, ya que había salido de un coma, y de varios meses de ingreso, que me impidieron a mi, por primera vez, acudir a la Romeria de ése 2005.
Pero a cambio, pude subir a mi niña unos dias antes del Traslado, y cuando la Ermita estuvo cerrada, al altar con ella, acompañada del Santero de la Ermita que entonces era Diego, y de la Camarista, Mª Carmen, y a los pies de ella, con mi niña en brazos, cubrirla con su manto y rezarle una Oración, y cantarle una Salve que yo casi ni pude pronunciar al tenerla tan cerca y sentir que ese manto la había protegido tantas veces. A partir de ese año, todos, hemos podido tocar a nuestra Señora, y seguir ese mismo ritual que siempre espero como agua de Mayo, porque es una de las cosas que más me emocionan.
Al dia siguiente cuando vuelves al Rocio, los que estamos acostumbrados a andar unos pasos para ir a verla varias veces al dia, sientes la enorme tristeza de ver esa Iglesia vacia.
Al año siguiente una semana antes de comenzar la romeria, la Virgen es Trasladada de nuevo hasta el Rocio, haciendo el camino de vuelta, esta vez de día y en el que también participe, en ésta ocasión con Charly y en la reunión de la que habia sido nuestra cocinera, Paqui, su marido y sus amigos, y fue un camino muy bonito, en el que nos ofrecieron todo, como ésta gente sabe ofrecer, y lo más bonito fué que el dia de antes, la camarista nos recibió a Carlos y a mi y nos dejó subir a la Virgen, para poder besar su manto, y en un acto que nunca olvidaremos, le levantó la falda y cogió dos alfileres de oro de la enagua y nos dió uno a cada uno. Como imaginareis lo conservo como oro en paño, nunca mejor dicho, ya que lo tengo prendido en un trozo del manto de Pastora, que me dió la camarista el año anterior.
Ella és, por generacion, la encargada de vestir, adornar y tener siempre dispuesta a la Virgen, y todas sus antepasadas y generaciones venideras, tienen ese honor.
Pues con las fotos que os voy a acompañar ésta publicación, espero que hayais conocido un poquito más éste mundo que tanto quiero.

miércoles, 20 de enero de 2010

ROCIO 2004, MUY VARIOPINTO

En éste Rocio, que puedo calificar como raro, porque ni fué bueno, ni malo, ni todo lo contrario, creo que en parte porque la gente que acudimos, eramos cada uno de una leche, y desde luego, no había tantos rocieros, como yo entiendo esa palabra, viví experiencias diferentes que en suma no me hacen recordarlo como malo, empezamos yendo Charly y yo a Hinojos con Juan Barrera, a los pinos, unos dias antes de empezar la romeria y alli pasamos una tarde preciosa escuchando cantar a lo mejorcito del panorama rociero, Juan Rafael, Lombo, Macarena, Pepa Jurado, y nos envolvimos de tanto arte.... al dia siguiente me fui con Triana a cruzar el Quema, y el viernes hice uno de los caminos mas duros psicologicamente que recuerdo, y el primero que no pude terminar andando, porque no tenia la motivacion ni la cabeza que tenia que tener, y la frustración de tener que subirme a la carreta, me produjo una tristeza que no me hizo capaz de dsifrutar del buen rollito que se llevaba en ella, con mi amiga Laura, Iñaki, Eva y Felipe, Manolo y Begoña, y todos los que no iban a caballo. Pero luego en el Rocio, si que disfrute sobre todo las escapadas que Charly y yo hicimos con las de Logroño o a casa del Herraura, donde nos reimos mucho con sus golpes habituales. Hubo otras personas en esa casa que si las recuerdo especialmente fue por darme cuenta de que hay gente que no pintan nada en el Rocio y que hacen válida la sevillana de que alli lo que sobra es gente, y no es ni por Iñaki y Maria Victoria, que era su primera vez y que lo vivieron con mucho respeto que es lo que les falta a muchos de los que van y se mofan, imitan y no se amoldan a las tradiciones y constumbres que los rocieron tienen, nadie está obligado a aceptarlas, pero no vayas a su casa, a que tengan que aceptarte a ti, que ni las sientes, ni te gustan, ni las respetas. Esa ha sido mi lucha muchas veces aunque hasta mis propios amigos se haayan metido conmigo diciendo con recochineo, "Esther, esto es rociero?", porque si, a veces he llegado a ser más papista que el Papa en éstos temas. por eso mis últimos años de Rocios, con gente de alli, no han tenido nada que ver en éste aspecto, aunque me faltan mis amigos en ellos, porque ademas de por su compañia, hubieran podido comprender lo que yo sentía con aquellas salidas de tono de los que no eran rocieros. En éste 2004 además nos reimos mucho también en la casa, una cosa no quita a la otra, con la Caty de Pamplona y el Manuel el de la Aldea, que fueron el show del año, con los golpes de Miguel Angel, tio de verdad, con los de Valladolid, Jacinto, y como siempre, además tuvimos entretenimiento extra con alguna "libelula" o "trapecista" como dice mi amigo Daniel, que se dedico todo el Rocio a hacer de las suyas, pero eso queda entre los que lo vimos, del Rocio sólo se cuenta, lo que se puede contar.....

LOS ALMONTEÑOS ALTANDO LA REJA



EN LA PRESENTACION A LA VIRGEN







Y YA EN LA ALDEA...







YA EN EL CAMINO CON HINOJOS











CRUZANDO EL QUEMA CON TRIANA











HE VUELTO POR FIN, FELIZ AÑO 2010

No había hecho ninguna publicación aún éste año, entre las publicaciones en el otro blog De Arte, el montón de clases que tengo y mi vida privada que gracias a Dios es plena y también necesita de mi atención para que así siga mi amorcito con Miguel, voy dejando el seguir metiendo fotos para que conozcais con imágenes mis experiencias en la Aldea y en esos caminos que durante tantos años he compartido con mis amigos y conocidos, pero en general, con toda la gente que ha sido o sigue siendo muy importante en mi vida. no voy a excluir a nadie aunque después el distanciamiento haya hecho que algunas relaciones ya no sean iguales, porque en su momento si formaron parte de ésa vida y fuimos importantes los unos para los otros, todo pasa y todo queda, pero nunca hay que despreciar lo que se ha vivido.