La estancia en Sevilla fué inmejorable, el día que llegamos dedicado a la juerguita totalmente y a compartir con mis amigos esos ratitos que tanto necesitaba y mi llegada al Rocio como podeis imaginar, directamente a la Ermita.
Ella estaba guapísima, y a pesar de que fuera de la romeria esté subida al Altar, parece que siempre baja su mirada y sonrie a quienes nos arrodillamos ante sus plantas. La emoción que se siente se queda para mi, ojalá muchos la sintieras porque cuando salí de allí, de ese ratito de oración, la sonrisa ya se quedó dibujada en mi cara.
Y al volver a mi casa y recoger a mis hijas, Estela me cuenta que habían tenido que llevar a Mónica al hospital, y ahora puedo contar que por primera vez en años, no la ingresaron, la tuvieron en observación y la mandaron de nuevo a casa, y sin yo saber nada porque me lo ocultaron muy bien, me habia pasado esa misma noche que la niña estuvo mala, oyendole llorar a mil km de distancia, y cuando me levanté lo primero que hice fué llamar a Estela a preguntarle que noche habia pasado su hermana, y me dijo que habia estado llorando hasta las 5 de la mañana pero que ya estaba bien. Habían estado toda la noche en el hospital y era verdad que ya estaba bien, pero que yo sin saberlo habia intuido esa noche que lloraba. Como no voy a creer que mi Virgen me ayuda cuando en todos los atragantamientos Mónica tiene que ser ingresada y ésta vez que yo estaba lejos, por primera vez le mandan a casa, y además está bien? Casualidad? para mi no, evidentemente.
Hemos pasado unos dias tremendamente agusto en la Aldea, con los amigos con los que vamos a compartir la Romeria de mayo, y éstas experiencias son buenas para ir conociéndonos con quienes no tenemos tanta relación como los de Aznalcazar, que son unas parejas muy simpáticas con las que nos reimos un montón, y que además tienen mucho arte, con Jorge y Asun, que son ya para mi super especiales, tanto por como se portaron conmigo en la Feria de Sevilla de éste año, por como han tratado a mi amor en ésta ocasión y además de afianzar la amistad que ya tenemos con mis amigos de años, Daniel y Lourdes, Miguel y Fita, Jorge y Carolina, y para conocer más a fondo a gente como Esperanza que nos ofreció su casa para pasar el fin de semana a todos, y que me ha llegado al corazón por lo buena gente que és, demostrando además tener un temple y una clase fuera de serie.
Pues así, entre cante, baile, risas, comer y beber a tutiplen, y nuestras visitas a la Virgen, pasamos éste fin de semana.
Para todos aquellos que todavia piensan que las Hermandades rocieras tienen como único fin, peregrinar al Rocio, con la farándula y el cachondeo que se ha visto en televisión durante años, os voy a explicar el trasfondo que en silencio tienen en realidad, por ejemplo la tan conocida Hermandad de Triana. Con los fondos que recogen entre los propios rocieros, con diversas actividades a lo largo del año, festivales, loteria, rifas... dan de comer a los indigentes de Sevilla, con comedores organizados por la Hermandad, dónde además, Hermanos voluntarios, se ocupan en sus ratos libres de atender a esas personas en toda la extensión de la palabra, unos dándoles de comer, otros psicologicamente, y otros realizando una labor de asistentes sociales, que no son, acompañando a ancianos al médico o en sus domicilios, para que no estén solos. La comida se la proporcionan empresas a las que ellos van a pedir ayuda, y que normalmente pertenecen a Hermanos o conocidos de éstos. Además, los jóvenes, emplean sus veranos en hacer de monitores voluntarios para los niños más desfavorecidos de Sevilla y alrededores que no van a ir a ningun sitio de vacaciones, organizando en el rocio unos campamentos de verano, en los que acuden con los chavales, usando diferentes Hermandades que se prestan a dejar sus casas para éste fin, y que también subvencionan la comida y los gastos de los niños en esos dias.
Estos son los andaluces "vagos y sólo juerguistas" que pintan por ahí. Como en todos los sitios cuecen habas, hay andaluces y rocieros juerguistas, como los hay aqui, y vagos y viciosos, como los de cualquier sitio, pero yo estoy encantada de no habermelos encontrado y de tener unos amigos, con sus vidas, trabajos, y diversiones, sanas y buenas.
El lunes empezamos la mañana Miguel y yo, tomando unos "calentitos" en una de las churrerias más típicas de Sevilla, en el Póstigo, y de ahí a dar un paseo romántico donde los haya, por la parte vieja de Sevilla, la Catedral, el Parque de Maria Luisa, la Plaza de Santa Cruz, la del Salvador, las típicas fotitos en la Giralda, y las inevitables compras en Sierpes.
Además fuimos a ver al Cachorro de Triana, un Cristo precioso, que tiene una preciosa historia que nos contó un trianero.
Con todo ésto volví al hogar, pensando en mi próxima escapada en la Candelaria, ya que por primera vez en años, éste no voy a terminar y a empezar el año en el Rocio. La vida son etapas que hay que disfrutar porque no duran siempre, por mucho que nos aferremos a ellas y hay que estar abierto a las que van viniendo, aunque con ellas dejemos atrás costumbres e incluso gente que tienen que quedarse por el camino, por diferentes razones, a veces es duro, pero es mejor recordar que "fué bonito mientras duró"......
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